Obesidad infantil y alteraciones ortopédicas

La obesidad infantil y sus alteraciones ortopédicas

Obesidad infantil

Como ya es bien sabido México ocupa el nada honroso primer lugar en obesidad infantil en el mundo y el segundo lugar en adultos solo después de los Estados Unidos.

Y en esta ocasión quise dedicarle un breve espacio a este tema y a las alteraciones ortopedicas que el sobrepeso y la obesidad originan.

También sabemos por  la “constante” información que nos ofrecen los medios de comunicación, que el sobrepeso y la obesidad en los niños y adolescentes es una enfermedad que ya es una epidemia, esto quiere decir que ya sobrepaso por mucho los casos que se esperaban. Así mismo nos hablan sobre las consecuencias que esto pude traer, como la diabetes e hipertensión principalmente pero no sobre las implicaciones ortopédicas que tienen.

Son estas dos últimas enfermedades las que preocupan de sobremanera a las autoridades de salud y al gobierno (y a nosotros mismos) y es que los costos del tratamiento tan solo de la diabetes e hipertensión (que muchas veces se padecen juntas) son altísimos y no hay forma de costearlos.

Esto lo vemos reflejado en la constante falta de medicamentos en las instituciones de salud pública (dejando a un lado los robos y corrupción por supuesto), en los largos tiempos de espera para una cita médica así como para la toma de exámenes de laboratorio, etc, etc.

Todos estos problemas de salud pública son prevenibles y se tienen que atacar desde su origen en la infancia con un adecuado modelo de salud y educación, y no tratando dar “patadas de ahogado” con campañas de radio y televisión queriendo incitar a la gente a llevar una vida más sana.

La educación de los padres de familia es fundamental. Cuantas veces no hemos visto familias completas en las que sus integrantes son obesos, abuelo obeso, padre obeso, madre con sobrepeso, hijos obesos. Y se nos hace muy común pensar que así debe de ser, que es algo natural, algo de “herencia”. Y los integrantes de esa familia obesa también se ven el uno al otro de una forma normal. Si mi papá es obeso supongo que yo también lo debo de ser.

Como médicos estamos habituados a escuchar todo tipo de comentarios y alegatos queriendo justificar la condición de una persona. Comentarios como: es que es de huesos anchos, así era su papá a su edad, es que toda mi familia es así pero somos sanos, mi hij@ come muy bien, es que si ni comemos comida chatarra. Por decir solo algunos ejemplos, lo que quiero decir con esto es que se debe dejar de justificar estas acciones y atender la salud propia y la de sus hijos por sobre todo.

Alteraciones ortopédicas

Hablando ya de las alteraciones ortopédicas que el sobrepeso y la obesidad conllevan en la infancia, tenemos en primer lugar las deformidades angulares de las rodillas, estas son el genu valgo y genu varo, estas dos deformidades si bien no son propias de la obesidad, si pueden ser más severas.

Recordemos que la cadera, rodillas y tobillos son articulaciones de carga y que están sometidas constantemente a microtraumas y cargas fisiológicas que normalmente nuestro cuerpo es capaz de neutralizar, pero si estas articulaciones tienen alguna deformidad angular como las antes mencionadas, las cargas que normalmente se reparten de una forma equilibrada ahora serán mayores en el compartimiento medial (lado interno) o lateral (lado externo) de las rodillas en el caso del genu valgo y varo respectivamente.

Si a estas deformidades angulares le agregamos el sobrepeso u obesidad de la persona, esas cargas podrían ser 3 o hasta 6 veces mayores que en una persona con peso ideal. La sobrecarga a su vez produce mayor deformidad ocasionando un ciclo vicioso que finalmente llevara a esa articulación a un desgaste prematuro, lo que conocemos como artrosis de rodillas. Esta artrosis a su vez producirá dolor, limitación funcional (si es que no las tiene ya) y terminará por necesitar una prótesis de rodilla. Y ahora el problema es que con cada nivel de obesidad los procedimientos quirúrgicos se complican cada vez mas y ponen en peligro la vida del paciente.

Entonces lo que empezó como unas rodillas “chuequitas” en el niñ@ “gordito”, podría terminar en una cirugía de reemplazo articular (si llega a ser candidato) en el adulto obeso de 50 años.

Otra enfermedad ortopédica relacionada (aunque no exclusiva) con la obesidad es la epifisiolistésis, y muchas veces también se relaciona con alteraciones hormonales como el hipotiroidismo. Y volvemos al punto anterior, entre mas sobrecarga tenga la cadera al momento y después de la epifisiolistésis, mayor sera el daño y el pronostico no muy bueno.

Para continuar mencionare a las fracturas, pero ¿como?, la obesidad ¿que tiene que ver con que un niñ@ se fracture?, bueno pues no es raro, y estudios recientes han confirmado que los pacientes con obesidad tiene hasta 25% mayor riesgo de fracturarse, sobre todo los huesos del antebrazo (radio y cubito).

Y aquí viene lo que les comentaba en un principio, los famosos “huesos anchos”, pues lamento decirles que los huesos de una persona obesa (niño o adulto) no son ni mas anchos ni mas resistentes, sino todo lo contrario. Son huesos que debido a factores hormonales se van desmineralizando y van perdiendo su resistencia normal, en otras palabras son más frágiles.

Y comúnmente cuando una persona se cae, intenta protegerse metiendo las manos con la muñeca en extensión y los codos flexionados, y esa energía se transmite a lo largo del antebrazo, codo y humero; si esa energía (altura, velocidad) le agregamos el sobrepeso del paciente y con huesos más frágiles, seguramente terminara por sufrir una fractura en estos niveles.

Y por último tengo que mencionar a la Diabetes Mellitus. Existen dos tipos de esta enfermedad, la Diabetes Mellitus (DM) tipo I y II.

La tipo I es conocida como la insulino dependiente y la tipo II como la No Insulinodependiente. A su vez la DMI se consideraba que era una enfermedad que se producía en la juventud, por eso también la podemos conocer como DM juvenil, y la DM tipo II era tipicamente la forma adulta.

Hoy en día sabemos que esto no es del todo cierto, porque la DMI la podemos encontrar en un adulto pero sobre todo y lo más preocupante es que la DMII la encontramos cada vez mas en niños y adolescentes. Esta última relacionada directamente con la obesidad.

Y menciono a la DM no solo por sus implicaciones en la salud global de la persona, eso ya lo sabemos (o deberiamos de saberlo), sino por las alteraciones ortopédicas que tiene.

Un estado hiperglucemico crónico mal controlado puede llevar a la aparición de neuropatía diabetica y ésta a su vez producir una deformidad que se llama Artropatía de Charcot o a la formación de úlceras e infecciones en el pie diabético que la mayoría de las ocasiones terminan en una amputación (en el nivel que sea).

Tanto la Artropatía de Charcot como el pie diabetico son secuelas devastadoras para cualquier persona, originan gran discapacidad tanto física como mental, es por ello que se debe tener una vigilancia estrecha en estos pacientes así como se le tiene al riñón, el corazón, la retina, etc.

 

Como ven son muchas las implicaciones que tiene el sobrepeso y la obesidad en el sistema musculo esquelético, y falta mencionar muchas otras, solo quise comentar las más frecuentes y severas.

Como adultos debemos de ser capaces de ver por nosotros mismos, somos responsables de nuestra salud, de nuestros hábitos alimenticios, de nuestros hábitos de ejercicio, pero también somo responsables de nuestros pequeños. Es por ello que debemos insistir en la educación de los padres, de los niños, de los maestros, de los médicos de primer contacto, en fin, de toda aquella persona e institución que tenga que ver con el cuidado de la salud de los menores.

Recordemos que el niño con sobrepeso hoy será un adulto obeso mañana.

 

Enlaces de interes:

UNICEF México

OMS

 

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